DIALÉCTICA DE LAS CLASES SOCIALES

LA FILOSOFÍA FUERA DE LA ACADEMIA

CAPÍTULO 7: DIALÉCTICA DE LAS CLASES SOCIALES

MAURICIO DIMEO

En este escrito se analizará la composición de las clases sociales en función del papel que juegan en la sociedad, desde una perspectiva materialista.

En el capitalismo existen dos clases fundamentales: la burguesía y el proletariado. Esta caracterización a menudo se acepta acríticamente y sin considerar el desarrollo histórico de diversos sectores, tales como el medio del espectáculo o la delincuencia organizada, por todo ello considero necesario hacer una caracterización que sea capaz de explicar el devenir de los diversos sectores de clase.

1. CARACTERIZACIÓN

Una de las formas más comunes de caracterizar a la sociedad consiste en asignar tres niveles que son casi de sentido común: clase alta, media y baja. En los estudios socioeconómicos suelen usarse varios parámetros para clasificar a la población, como el siguiente:

Clase alta (o nivel A y B): casas en calles privadas, viajes al extranjero al menos una vez al año y estudios mínimos de licenciatura.

Clase media (o nivel C): casas o departamentos con vigilancia regular, viajes dentro del país al menos una vez al año y estudios mínimos de preparatoria.

Clase baja (o nivel D): colonias populares y estudios de secundaria.

Clase muy baja (o nivel E): chozas de lámina con piso de tierra, en zonas marginales, estudios de primaria o menores.

Este tipo de clasificación está hecha para realizar investigación de mercado, pero de ningún modo tiene la capacidad de explicar la composición de las clases, las causas de su origen o la razón de su existencia. Por lo tanto, requerimos de una caracterización mucho más científica que sea capaz de explicar la estructura social eficientemente.

La interrogante es: ¿Qué es lo que conforma una clase social? No es el poder adquisitivo, ni la posición social, sino la función que ocupa dentro de la economía, es decir: somos lo que hacemos.

De este modo podemos caracterizar a la sociedad de acuerdo a su praxis en dos clases fundamentales: aquéllos que son dueños de los medios de producción, a quienes se les suele llamar burguesía y quienes despojados de medios de producción se ven obligados a trabajar, que conforman el proletariado.

Además, existen subclases o sectores de clase que se han diversificado en razón del desarrollo de la sociedad, tales como la pequeña burguesía y el lumpemproletariado, los cuales analizaremos en el transcurso del ensayo.
2. PROLETARIADO

-Pero papá – le dijo Josep, llorando-. Si Dios no existe, ¿Quién hizo el mundo?
-Tonto –dijo el obrero, cabizbajo, casi en secreto-. Tonto. Al mundo lo hicimos nosotros, los albañiles.
Eduardo Galeano

El proletario es aquél que al no poseer medios de producción se ve obligado a vender su fuerza de trabajo. Es decir, todo aquél que no sea dueño de ninguna empresa y que tiene que trabajar para vivir y poder reproducirse.

Lo que caracteriza a esta clase es que tiene la producción material en sus manos, es decir, son los encargados de generar el alimento, el vestido, los transportes, las edificaciones, las herramientas y todo cuanto requiera de mano de obra.

En ese sentido, al proletariado puede dividírsele en dos grandes grupos: los obreros industriales, los cuales trabajan en fábricas y los obreros agrícolas que trabajan en el campo. Conforme la sociedad se desarrolla, el obrero agrícola va disminuyendo en razón inversa al proletariado industrial, es decir, con el avance de la tecnología cada vez se requieren menos trabajadores en el campo y más en la ciudad.

Históricamente se ha tendido a rechazar el trabajo productivo, el mismo concepto de “trabajo” etimológicamente significa castigo y en la antigua Grecia los trabajos manuales los realizaban los esclavos, porque eran mal vistos. Esta idea se ha venido reproduciendo en el transcurso de la historia humana.

Sin embargo, el proletariado lejos de ser la peor de las clases, es el núcleo de la sociedad, ya que sin su trabajo el mundo se paralizaría. Sin la producción diaria de alimentos, vestido, transportes, edificaciones y todo cuanto requiera manipulación humana: el mundo se vendría abajo.

Paradójicamente, ser el núcleo de la sociedad no le trae beneficios, ya que es la clase con el peor ingreso y que recibe los mayores abusos. En particular sufre de tres injusticias: la explotación, la opresión y la represión.

La explotación radica en hacer trabajar al obrero más horas de las que necesita para ganar su salario, de modo que se genere un excedente que no se le retribuye, el cual es llamado plusvalía.

La opresión consiste en hacer trabajar al obrero con la mayor intensidad posible, a costa de sus energías o con la mayor extensión de la jornada laboral, a costa de su tiempo libre.

Y la represión consiste en combatir cualquier indicio de protesta o descontento, ya sea por la vía pacífica como en el desconocimiento de huelgas o por la vía violenta.

En pocas palabras, se somete al proletariado para poder extraerle la mayor plusvalía posible, incluyendo una ideología que los caracteriza como holgazanes, ineptos y violentos, para así justificar tal injusticia.

3. LUMPEMPROLETARIADO

El proletariado suele crecer más rápidamente que la fuente de empleos que se van generando. Esto no es culpa de los obreros como pensaba Malthus, quien deseaba poner un freno a la reproducción de los trabajadores. Ya que en el mundo hay suficientes recursos para brindar servicios básicos a toda la población, pero los dueños de los medios de producción necesitan contratar al menor número posible de trabajadores para así obtener las mayores ganancias al menor costo.

Al no haber suficiente fuente de trabajo para todos los desposeídos, se genera un ejército de reserva, es decir, un conjunto de desempleados que no son necesitados en el mercado laboral, por lo que se ven obligados a practicar actividades marginales: delincuencia, sexoservicio y vagabundaje, entre otros.

Para caracterizar a este sector, subclase o desclasamiento, hay que señalar que nadie opta por estas actividades voluntariamente, sino que se ven obligados por una sociedad que les niega el derecho al trabajo y a los servicios básicos. Es decir, todo aquél que esté despojado de medios de producción y de trabajo, que tenga que vender su cuerpo, robar o pedir dinero a los demás: conforma el lumpemproletariado.

Cabe mencionar que el sexoservicio no es un trabajo, en la medida en que no se utiliza al cuerpo para generar mercancías, sino que es el mismo cuerpo el que se utiliza como mercancía, por esa razón es que el sexoservicio forma parte de este desclasamiento.

El lumpemproletariado no puede ser explotado, debido a que no genera producción material, pero sí puede ser oprimido y reprimido. En particular, pese a que se hable de explotación sexual el término no es adecuado, ya que la prostitución no genera plusvalor al no generar nuevas mercancías, sino sólo ganancia por el hecho de que los proxenetas se enriquezcan a costa de las y los sexoservidores. Del mismo modo, existe una opresión hacia los limosneros cuando se les obliga a pedir dinero para luego quitarles la mayor parte, pero no hay explotación porque no están generando producción material. Finalmente, la delincuencia organizada que se dedica al robo, oprime a sus subordinados en la medida en que éstos no disfrutan de todo lo que roban, pero no los explota porque no producen mercancías, sólo las hurtan.

La sociedad suele evadir la responsabilidad que posee sobre el surgimiento del lumpemproletariado, acusando a las y los sexoservidores de ser responsables del daño moral, a los vagabundos de ser holgazanes y a los delincuentes de ser malas personas. Si bien cada individuo es responsable de sus actos, la sociedad también es responsable de orillar a un sector de la población a marginalizarse, por no garantizar empleos dignos y servicios básicos a toda la población.

4. BURGUESÍA

Dime, ¿De dónde te viene a ti ser rico?, ¿de quién recibiste la riqueza? Y ése ¿de quién la recibió? Del abuelo, dirás, del padre. ¿Y podrás, subiendo el árbol genealógico, demostrar la justicia de aquella posesión? Seguro que no podrás, sino que necesariamente su principio y su raíz han salido de la injusticia.
Primeros cristianos.

La burguesía se caracteriza por poseer medios de producción o capital y poner a su servicio al proletariado. En ese sentido, la (gran) burguesía no hace trabajo productivo, es decir, no ocupa sus manos en producir mercancías, sino que sólo realiza cierto trabajo que no está directamente involucrado en la transformación material. Este trabajo se denomina reproductivo y puede ser supervisión o dirección, ya que por muy apartado que se encuentre el capitalista de la producción, requiere estar al tanto del rendimiento de su empresa.

Para justificar su posición social, el burgués argumenta que él es quien pone la inversión y que él asumirá las consecuencias en caso de fracasar. Empero, por un lado él no será quien trabaje para recuperar esa inversión, sino los obreros que realizar la producción; por otro lado, la acumulación originaria de su capital tuvo que darse con el trabajo de otros obreros, con una herencia, con la lotería, con el aprovechamiento de un mercado poco explorado o con el descubrimiento de una mina, entre otros; pero de ningún modo puede surgir sólo como resultado del trabajo duro y constante, pues de ser así los obreros serían millonarios.

Existen tres tipos de burguesía, dependiendo del sector que ocupen en el proceso de reproducción del capital. La burguesía industrial, que se ocupa del proceso de producción material, la burguesía comercial, que se ocupa del proceso de circulación del capital y la burguesía financiera, que se ocupa de hacer los préstamos y las demás operaciones bancarias, por lo que vive de los intereses.

En sentido estricto sólo la burguesía industrial se sirve del proletariado, pues es el único que genera la producción material. La burguesía comercial y la financiera realizan trabajo reproductivo, ya que se encargan de garantizar la circulación y la inversión de dicha producción, pero no la crean, por lo que no ocupan proletarios.

En otras palabras, “La división del plusvalor que en primera instancia siempre tiene que encontrarse en manos del capitalista industrial en diversas categorías de las que aparecen como portadores, al lado del capitalista industrial, el terrateniente (para la renta de la tierra), el usurero (para el interés), etc., ditto [y otro tanto] el gobierno y sus funcionarios, rentistas, etc. Estos alegres compañeros aparecen, con respecto al capitalista industrial, como compradores y, en ese sentido, como convertidores de las mercancías de aquél en dinero; pro parte [a prorrata] también ellos vuelcan dinero en la circulación, y el capitalista lo recibe de ellos. Con lo cual siempre se olvida de qué fuente lo extrajeron en un principio, de qué fuente lo extraen siempre de nuevo” (Marx, 1980: Tomo II pág. 515).

Asimismo, los terratenientes (aquellos que son dueños de propiedades) pueden ser considerados como una clase aparte, en la medida en que pertenecieron al modo de producción anterior al capitalista, pero han sabido perdurar hasta la actualidad. Sin embargo, en la medida en que se han aliado a la burguesía y se han adaptado a las leyes del capital, podemos considerarlos como parte de la burguesía, pues viven de la renta de modo semejante a la burguesía financiera que vive de los intereses.

Cabe mencionar que si bien los delincuentes pertenecen al lumpemproletariado, no ocurre lo mismo con la delincuencia productiva. Es decir, existen empresas que se dedican a actividades ilegales como la producción de droga, que no por estar fuera de la ley dejan de ser producción material. En tal caso, los empresarios ilegales son burgueses industriales y sus trabajadores son proletarios, pues aun cuando estén en permanente conflicto con la ley: realizan una actividad que genera mercancías y plusvalía. En ese sentido, la lucha de los gobiernos contra el narcotráfico no es una lucha de la sociedad contra grupos desclasados, sino de la burguesía que está aliada al gobierno contra la burguesía que no lo está.

5. PEQUEÑA BURGUESÍA

Retomando que la burguesía es dueña de medios de producción y hace trabajo reproductivo, y el proletariado no posee medios de producción y hace trabajo productivo. La pequeña burguesía corresponde al sector intermedio que aun poseyendo medios de producción se oprime (tradicional) o careciendo de ellos hace trabajo reproductivo (nueva).

5.1 Pequeña burguesía tradicional. Se caracteriza por ser dueña de escasos medios de producción o de reproducción, tan escasos que se ve obligada a trabajar para subsistir. La clave para comprender a qué nos referimos está en la frase “soy mi propio jefe”. Pertenecen a esta clase los pequeños productores como los campesinos que trabajan en su propia tierra, los pequeños arrendatarios y los pequeños comerciantes.

Cabe mencionar que el pequeño burgués tradicional tiene que oprimirse a sí mismo para competir contra los grandes capitales, pues sólo así se acerca a una productividad competitiva. Por el contrario, no puede explotarse a sí mismo puesto que la ganancia le pertenece.

La pequeña burguesía tradicional está en vías de extinción, ya que difícilmente pueden competir con la gran industria y tienden a ser absorbidos como proletariado o como nueva pequeña burguesía.

5.2 Nueva pequeña burguesía. Se caracteriza por ocurrirle lo contrario a la pequeña burguesía tradicional, es decir, no es dueña de medios de producción, pero trabaja reproductivamente. Es en este sector donde se da la mayor diversificación social: directores, supervisores, empleados, profesores, administrativos, artistas, deportistas, burócratas, soldados, policías. Es decir, todo aquél que no posea medios de producción ni de reproducción y que tampoco sea obrero.

La razón por la que surgió la nueva pequeña burguesía radica en que la producción material crece cada vez más, en función de que la plusvalía tanto absoluta como relativa va en aumento. En otras palabras, gracias a que se ha mejorado la tecnología y se ha agrupado a un número cada vez mayor de obreros: la extracción de plusvalía es tal, que permite que un gran número de personas dejen de dedicarse a la producción material (vestido, alimento, maquinaria, edificios), para ocuparse en el trabajo reproductivo (aquél que no tiene la producción en sus manos, sino que vive de la producción de otros).

Es importante señalar la importancia del trabajo productivo (proletario) frente al trabajo reproductivo (burgués). Mientras que el trabajo productivo genera todos los bienes materiales que necesitamos, como alimento, casa y vestido; el trabajo reproductivo supervisa y dirige dicho trabajo, pero además genera los bienes culturales, como el arte, la educación, la cultura y el entretenimiento; también se encarga del mantenimiento, como los empleados de limpieza y los trabajadores de oficio; incluso se encarga del orden público, como los burócratas, abogados y policías.

A la nueva pequeña burguesía no se le puede explotar, puesto que al no ser productiva no genera plusvalía, pero sí se le puede oprimir, haciéndola trabajar extensa o intensamente, y también se le puede reprimir, impidiendo que forme sindicatos, entre otras cosas.

En pocas palabras, la nueva pequeña burguesía complementa al proletariado en el desarrollo de la sociedad, pues no es estrictamente productiva, pero aprovecha tal producción para procurar bienes reproductivos.

CONCLUSIONES

Hemos visto que una óptima caracterización de las clases sociales requiere analizar la praxis de cada sector, así como hacer la distinción entre trabajo productivo y trabajo reproductivo.

Además, una óptima caracterización requiere comprender la dinámica de la lucha de clases, donde la gran burguesía, la pequeña burguesía tradicional, la nueva pequeña burguesía e incluso el lumpemproletariado: dependen de la producción material y del plusvalor que genera el proletariado. En ese sentido, las demás clases no hacen más que reproducir el valor generado por los obreros.

Marx consideró que el proletariado es la clase históricamente determinada a adquirir conciencia de clase y suprimir las clases sociales. Esto no es gratuito ni mucho menos profético, sino que se remite a que el proletariado es la única clase productiva, es decir, es la clase que suministra todos los productos materiales a las demás clases, de modo que tiene en sus manos el funcionamiento de la sociedad.

Dios no creó el mundo, fueron los obreros. Todo lo que nos rodea materialmente, ha sido producido por las manos de algún proletario, sólo tienen que tomar conciencia de que son el sector más importante de la población, que si se organizan pueden tomar el poder y expropiar lo que les pertenece, para repartirlo justamente.

BIBLIOGRAFÍA
Poulantzas, Nicos. 1983. Las clases sociales en el capitalismo actual. México DF, Siglo XXI.
Marx, Karl. 1980 El Capital. Crítica de la Economía Política. Madrid, Siglo XXI
Marx, Karl. 1976 Trabajo productivo y trabajo improductivo. México. Ediciones Roca.

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Acerca de maudimeo

profesor de filosofía en bachillerato y licenciatura
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